Ayer ocurrió. La vi y sin saber muy bien ni cómo ni por qué, me acerqué. No sé de dónde salió aquella voz de seguridad, pero salió, así que empecé a hablar con ella. Todo ha marchado bien, creo que sorprendentemente bien. Me tomé aquel café que tenía pensado tomarme solo, pero con ella, y creo que ha sido uno de los mejores cafés desde hace mucho tiempo. Pronto dejamos de hablar sobre apuntes y todas esas historias para pasar a otros temas más… ¿personales? Sí, supongo que sí. Resulta que su flequillo dice bastante más de ella de lo que me había supuesto, y resulta que su flequillo me gusta más de lo que habría esperado. Ahora solo espero que todo esto se vuelva a repetir, y que pueda contarme más cosas sobre ella y sobre su flequillo, claro. ffice
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